martes, 16 de diciembre de 2008

Generación Expansiva

"Hola =) leí un comentario que hiciste en Cambio de Michoacán sobre un libro titulado De chica quería ser puta o algo así, y aunque no lo he leído (y después de la reseña que le hiciste, no lo pienso leer jeje) estoy de acuerdo contigo en que ya basta de las historias donde se nos degrada y se nos muestra como personas sin cerebro que sólo viven a la espera de encontrar a un hombre que nos quiera... Te mando un manifiesto que escribí sobre el sexo femenino, espero que te guste!Atte. L. A. A. (protejo su nombre, ella no tiene la culpa que yo tenga un blog)
Manifiesto FemeninoGeneración expansiva El sexo femenino siempre ha sido tema de debate.

Hemos pasado por tantos roles y papeles a lo largo de la historia que se ha convertido en algo difícil definir qué es la mujer, o cuál es nuestro lugar.

A mi generación le tocó una era en la que, en teoría, hemos alcanzado la igualdad. Después de varias generaciones de mujeres que lucharon por terminar con el papel de inferioridad en el que nos encontrábamos desde tiempos inmemoriales, ahora las mujeres podemos votar, ocupar cualquier puesto laboral y se ha roto con aquel designio bíblico de que el hombre sería nuestro dueño y deberíamos mostrar obediencia a él. Las mujeres sumisas han dejado de ser regla para convertirse en excepción. Y así como para las mujeres de antes era una ofensa que se cuestionara su castidad, para las mujeres de esta época es una ofensa que se cuestione su feminismo. Sin embargo, a nosotras nos corresponde una nueva lucha, que es lograr un equilibrio.

El problema del feminismo ha sido querer que seamos hombres con pechos. Las feministas más encarnizadas muchas veces son también las que rebajan el género, pues en vez de exaltar su femineidad, la niegan y reprimen como si fuera un crimen. El feminismo es tan arcaico como el machismo, aunque sea mucho más reciente.

No se trata de la pelea de primaria de los niños contra las niñas y de quiénes son mejores. Entendemos que para que el mundo avance se necesita de ambos y por ello en lugar de estar luchando, necesitamos aprender a complementarnos.

En el Manifiesto de Generación Expansiva, vienen preceptos completamente unisex, y quienes los seguimos creemos en la igualdad de género. Por desgracia, es un hecho que resulta más difícil encontrar a una mujer Generación Expansiva que a un hombre, en especial en México. Por ello es probable que una mujer GE tenga más amigos que amigas y le sea más fácil relacionarse con chicos. La sociedad, Walt Disney, Televisa, la religión, Carlos Cuauhtémoc Sánchez… todos han conspirado y se han encargado de llenar de ideas absurdas a las mujeres de esta generación, como si su propósito fuera convertirnos en entes sin cerebro, guapas y que sólo viven para complacer a los hombres, pero sienten que existe liberación femenina porque andan con minifalda y escotazo. O bien, mujeres frívolas, meneater bitches que tienen mucho éxito profesional pero que viven acomplejadas, sometiéndose a cirugías y enfermas de bulimia y anorexia porque piensan que la apariencia y el dinero lo son todo.

Una mujer Generación Expansiva tiene otro pensamiento:

No hay sexo débil; ni ellos, ni nosotras. Las mujeres somos muy fuertes en muchos aspectos, somos capaces de resistir dolores que para los hombres son inimaginables (como los del parto), pero también debemos admitir que hay días en que estamos tan sensibles que podemos llorar viendo El chavo del ocho, así que la balanza se equilibra.

Nada de carreras MMC (mientras me caso), una mujer debe estar preparada para afrontarse a la vida laboral. No sólo porque ya no aplica eso de que el hombre es quien debe proveer, y ambos deben trabajar y aportar a la familia; sino porque el tener una carrera debe ser un medio de realización personal. Una mujer debe ir a la universidad, estudiar una maestría, tener un doctorado… por el gusto de estar preparada y adquirir conocimientos y poder trabajar en lo que le gusta.

El matrimonio no es la meta máxima y tampoco lo son los hijos; sólo son etapas de la vida, tan importantes como cualquier otra. Si decido casarme es porque deseo tener un compañero, no un dueño. Si tengo hijos los cuidaré y amaré más que a nadie, pero no se convertirán en el centro de mi universo: son individuos independientes de mí, algún día tendrán que hacer su vida y el haberlos traído al mundo no me convierte en su dueña.

La belleza de una mujer está en la seguridad que tenga en sí misma. Es bueno cuidar nuestra apariencia, pero abajo con las dietas perpetuas, la anorexia y la bulimia. El ejercicio y una alimentación saludable no son sólo para estar delgadas, sino para sentirnos bien y estar sanas. Como lo que me gusta, sin estar contando las calorías.

Belleza sin inteligencia es como una caña sin anzuelo. Es posible trabajar y ser exitosa profesionalmente sin renunciar por completo a mi vida personal, sólo es cuestión de encontrar un equilibrio y darle su tiempo a cada cosa.Es posible ser dulce sin ser sumisa; es posible ser fuerte sin ser marimacha.Besar a otra chica no te hace lesbiana. Ser lesbiana no te hace menos mujer.

“Hola, te he estado mirando y me gustas” (sí! nosotras también hay que decirlo, sin pedos); ellos no tienen que dar siempre el primer paso.

Cargar las maletas, cambiar un foco o poner el garrafón de agua en el surtidor… podemos hacerlo, pero si algún caballero se ofrece a ayudarnos, se agradece, pues es lindo ver que aún hay hombres que les gusta sentir que necesitamos su auxilio para esas tareas “rudas”. Son una especie en extinción, ayudemos a preservarla.

Sí al aborto, pero no como una forma de evadir ser responsable y protegerse. Hay tantas maneras de evitar un embarazo, que el aborto debe ser una medida reservada para aquellas que no pudieron elegir.

La masturbación no es cosa sólo de hombres. Conocer tu cuerpo, respetarlo y disfrutarlo.

Ser virgen no te hace más o menos valiosa.

Entregarse al sexo y al placer sin remordimientos. La vida es demasiado corta para andarse con remilgos morales. Siempre con protección. No utilizar el sexo como medio para obtener lo que queremos, ni en el trabajo ni en la vida cotidiana.

Cuidar nuestra salud. Sin miedo a envejecer.

No necesito que un hombre diga que soy hermosa para saberlo.Se es igual de mujer en vestido y tacones que en tenis converse y sudadera.

El nintendo y el fútbol no son cosas sólo de hombres.

No todos los hombres son novios potenciales, la verdadera amistad entre un hombre y una mujer es difícil de encontrar, pues la mayoría de las veces a uno le va a gustar el otro, pero cuando realmente tienes a un amigo del sexo opuesto que te cuida y te quiere como hermana, no debes dejarlo ir.

Mantengo cerca a mis amigas, la mayoría de las veces son ellas quienes mejor pueden comprender lo que me ocurre y lo que siento. Nunca romper una verdadera amistad por un novio. No hablo mal de otras mujeres.

No me importa lo que piensan los demás de mí. Hago o dejo de hacer las cosas sólo basándome en la opinión que vaya a tener yo misma de mí.

Si un hombre me ama, no le importará mi pasado.

Aprender a estar sola y aprender a estar acompañada. Si mi pareja no me hace feliz, prefiero dejarlo ir.

Si no me gusta ni me interesa conocerlo, no tengo por qué salir con él, sólo es darle falsas esperanzas.

Aprender a decir NO firme y claro.

Respeta al novio de otra como tú deseas que se respete a tu novio. Si por miedo a estar sola aceptas ser “la otra” de un hombre casado, de todas maneras estarás sola toda tu vida.

Nunca estar con alguien que no me trate con respeto. Las flores, serenatas y ruegos no corrigen violencia ni deshonestidad en una relación.

Nunca renegar de ser mujer. El no poder orinar de pie, los cólicos y los cambios de humor son compensados por orgasmos múltiples.

El reggeaton es sexista, no consentimos que nos llamen “perras”, y como la música debe sentirse en lo más profundo del alma, somos incapaces de disfrutar ese pseudo-género machista y sin cerebro.

Las telenovelas crean estereotipos de cartón, forman ideas distorsionadas de la vida y el amor, por lo tanto, no las vemos.

Nuestro cuerpo es una obra de arte, no pasamos la vida buscándole defectos. Si somos chinas, nos aceptamos chinas. Si somos lacias, nos aceptamos lacias. Una cosa es cambiar de apariencia de vez en cuando para variar y otra es desear ser alguien distinto.

Ellos no siempre deben pagar la cuenta. No es obligación del hombre mantenernos, ni es obligación nuestra mantenerlo. Tomamos nuestras propias decisiones.

No a los kilos de maquillaje, ni la cirugía plástica. Belleza natural. No somos objetos. Ellos no son objetos. Basta del cliché de la mujer guapa y tonta y la mujer intelectual fea; la inteligencia y la sensualidad pueden ir de la mano.

Cuidarnos a nosotras mismas. No permitir que nuestra pareja nos controle. No querer controlar a nuestra pareja. Los celos y los dramas no van, si no confío en mi pareja o no confío en mí misma con mi pareja, mejor termino con él y dejo de perder mi tiempo y su tiempo.

Soy dulce sin ser posesiva. Entiendo que somos individuos independientes el uno del otro y que si estamos juntos es porque deseamos hacerlo, no existe obligación ni atadura alguna, incluso si existen hijos de por medio.

Las mujeres de las revistas no existen: son producto del maquillaje y el photoshop, por lo tanto no me interesa parecerme a ellas.

Nunca callar lo que pensamos o sentimos; busco estar bien conmigo misma primero para poder estar bien con quienes me rodean.

Libertad intelectual, financiera y emocional. La pareja es un complemento, no la razón de ser.

Las mujeres debemos estar unidas y tratar de difundir entre nuestra generación y las futuras, una ideología a tendiente al equilibrio.

Ser mujeres fuertes, guerreras, independientes, pero sin dejar de ser femeninas y exaltando siempre nuestra esencia.

No hay sexo fuerte ni sexo débil, pero si hay sexo bello, definitivamente es el femenino. Aprendamos a defenderlo. "



Mil gracias, no solamente por leerme, sino por acercarte a mi y mostrarme este manifiesto, al cual por supuesto que me uno. (... y seguramente muchas más)

2 comentarios:

Rodion Romanov Rashkolnikov dijo...

No será la primera vez que una mujer (o un grupo de mujeres) intenta establecer verdades reveladoras y trscendentales para todo el género o para todo el mundo.

El problema femenino es que siempre quieren tenerlo todo. Menos que todo es perder el juego. Los hijos perfectos de la familia perfecta con el marido perfecto de una esposa perfecta que además lo hace todo con el mínimo esfuerzo por que fluye naturalmente con el mundo como en anuncio de toallas femeninas de manzanilla.

Ahí les va la noticia. Las expectativas deben ser realistas y lo que venga por encima de eso es ganancia.

Para un hombre, basta con un trabajo decente y una esposa que lo complemente. Ver el futbol (o el soccer o el teibol), es ganancia y se tomo como una bendición. Se paladea cada chela por que es un punto extra.

Perder y Ganar son parte del mismo juego y los asumimos como individuos y nunca como género.

Así que:

Establezcan cuales son los verdaderos puntos trascendentales, y lo demás no debería ser parte de un manifiesto como si alguien, señoritas, les debiera algo. Sino como una lista de agradecimientos de bendiciones por anticipado, de esas las que vengan. Bienvenidas serán.

Rodion Romanov Rashkolnikov dijo...

(me extendí, también tú para que me das cuerda)