lunes, 4 de agosto de 2008

Verdad

Solamente existe una verdad: tod@s mentimos. No se equivoque amable lector, no me desperté hoy con ánimo pesimista ni tengo la menor intención de amargarle el resto de su día. Por el contrario, póngase a pensar cuántas veces ha mentido hoy, cuántas a lo largo de la semana. Reflexione en sus respuestas cuando le preguntaron ¿Cómo está? ¿Cómo me veo? ¿Te gusta? Y conste que no he entrado a temas de mayor complejidad (¿Está a gusto aquí, con quienes le rodean, con su vida? ¿Considera que merece mejores cosas? ¿Devolvió el cambio extra en la tienda?) Bien, si para este punto el café no se le ha atragantado o no tiene planeado cambiar la página (ya sea por convicción o castigo) le propongo siga leyendo. Puede que encontremos algunas verdades, muchas mentiras o por lo menos le prometo un rato de dispersión.

Mentimos, es una realidad. Mentimos cuando nos convertimos en sociedad, al haber reglas de comportamiento, mitos, religiones, fantasía o incluso desde antes. Aún así, siempre estuvimos buscando aquello recordado como verdad, la nostalgia por lo auténtico. Con todo esto, si llegamos a encontrarla, huimos de ella o nos quejamos porque normalmente la verdad es catalogada como fea, amarga, cruel, ruda y en la mayoría de los casos es la última opción, en cambio la mentira es bonita, como <>, en el que les resulta más agradable y excitante soñar. Ejemplos existen muchos, adoramos los cuentos de hadas. Soñar con una verdad, ya implica mentira. (En este punto le recomiendo otro trago a su café).

Ahora bien, ¿existe la verdad? Sí, por necesidad, por el equilibrio perfecto. Si todo el tiempo mentimos, por lo tanto estamos sustituyendo verdades. Ahí están las certezas. Sin embargo mucha gente no le da el peso justo que debería, la ven despectivamente, como un acto de "mala educación". Nace entonces la palabra prudencia. La delgada línea entre decir la verdad (pudiendo ser linda o no) o mantener cierta postura, rol, posición social e incluso terquedad. Prudencia es un arma de dos filos.

¿Guardar silencio ante una situación donde debería hablar implica mentir? No, el silencio es silencio. Punto. Es peor cuando se disfrazan las acciones con listones, con personas, con fantasías. <> recuerdan las abuelas mientras nos dan clases de buenos modales. Mejor guardar silencio a mentir…una vez más. Viene entonces otro término: mentiras piadosas. Son usadas cuando un@ debe salir de apuros, al sentirnos débiles y temeros@s al tiempo de complacer. Una especie de lástima hacia l@s demás o sí mism@.

Mentir o no mentir, esa es la cuestión. Mucha gente miente como el fantasma que domina la historia, el narrador que cuenta su versión de los hechos. Aún así sabemos perfectamente que hay historias cuyo final no podría ser de otra manera. Y así como me atrevo a afirmar que mentimos, puedo afirmar que existo, que vivo, que siento. Eso para mi ya es una verdad. De cualquier forma yo solo estoy haciendo un paréntesis mientras usted pasaba por estas páginas.

1 comentario:

Rubas dijo...

Usted ha visto mi blog, se hace llamar de las mentiras y otras verdades peores...

1. El discovery cannel a través del IPN me enseño que los animales que mejor mienten tienen mas posibilidades de sobrevivir.

2. La semana pasada aprendí que el que miente y gana, gana doble. El que miente y pierde, pierde triple.

3. Es más fácil la mentira que la congruencia (síntoma innequívoco de la verdad)