martes, 8 de enero de 2008

Perfecta para nadie

"Si estás leyendo esto, quiero darte la bienvenida a mi blog..."

Así comienza Lucía uno de sus post. El lugar se llama ciega a citas, donde se relata la historia desesperada de una mujer más desesperada todavía que tiene 258 días para conseguir un novio normal y contando.

Comienza su hermana menor la invita a su boda. La tarde parece ser otra aburrida reunión familiar cuando, mientras Lucía está en el baño, la madre apuesta que irá nuevamente sola, deprimida y vestida de negro:

"la conversación fue subiendo de tono, hasta que (lo tipeo y no lo creo), mi mamá dijo que le apostaba que si yo no iba sola, deprimida, y vestida de negro (¿Qué tiene el negro de malo?) ella pagaba toda la fiesta (ahora paga solo la parte de mi hermana)."

La meta entonces es hacer pagar a su madre toda la fiesta, bajar de peso y tener una pareja decente para la fiesta. Las cosas se complican cuando se ha dado cuenta que no hay un candidato normal a su alrededor. De tal manera, vemos desfilar a su insoportable compañero de trabajo, un obsesivo de los números, otro obsesivo de los celulares y su exnovio de los cuales no se hace uno. Hasta que llega él: Matías Perfecto.

Cuando señorita Galleta me recomendó el blog fue enganchándome poco a poco, hasta haber leído todas las entradas. Me he puesto al día desde el 1ero de Noviembre hasta hoy. He odiado, me he reído, me enamoro y me desenamoro tan rápido como ella. Es fácil generar simpatía por sus situaciones o por la forma tan fatalista de ver el mundo, un tanto de humor negro. Se sabe patética, es lo más divertido de todo.

Si bien, es el esquema más apegado a las bitácoras, no creo que sea una historia real. Al contrario me ha enganchado como una novela por entregas, tiene la historia justa para una serie televisiva.

Marcelo desesperante, hombres capaces de volver loca a cualquiera, una madre a la cual odiar, un club de dieta, un Matías que a final de cuentas puede no ser tan perfecto y al parecer ha visto descubierta su vida en un blog, Lucía confiesa...

"Leé todo. Lee bien cuando digo que me parecés perfecto y suspiro como una tarada mental. Metete en los comentarios. Revolvé esos artículos depresivos en los que me desmorono porque soy una loser sin remedio o porque peso 12 kilos de más. Matate de risa porque lloré en el baño cuando mi mamá dijo que no podía conseguir un novio. Sentí lástima por mí cuando me encuentres esa parte en la que me encerré en el baño del camping a llorar porque tenía que pasar la noche con un hombre que no me gustaba. Burlate por las veces que pagué la mitad de las cenas con Eduardo o cuando, borracha, te saludé pensando en vos. Divertite mucho. Hacé una cadena de mail. Mandáselo a todos nuestros conocidos. ¡Y a los desconocidos también! ¡Que más da! ¡Solo falta que me lea mi mamá!

(...)estoy acostumbrada esta clase de enredos grotescos y dolorosos. De hecho, no conozco otra cosa. Mientras más patético mejor, porque sólo en la humillación me muevo con naturalidad. Es casi lo único que sé hacer. En las escenas dignas o elegantes me trabo, me pierdo, me confundo. Porque yo, a diferencia tuya, nunca fui Lucía perfecta para nadie."

http://www.ciegaacitas.com/



2 comentarios:

Cristina dijo...

Gracias por la recomendación, me encanta ver blogs nuevos!
Abrazos, brrr, frios chiquilla!

Lear dijo...

Uy, pues voy a leerlo, porque con las puras citas bastó para engancharme. Qué bien escriben esos argentinos...