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Naaah, ¿te cae? Esa fue mi respuesta cuando me dijeron que Marco Antonio Regalado fue nombrado para el área de literatura de la Secretaría de Cultura. ¿A poco sí? Después que me repitieron la noticia y hube confirmado con mis chismosas fuentes, pude alegrarme realmente. Como un@ se alegra por los amigos. Porque tengo el gusto de señalar a Marco como uno de los cuates, de los de la banda. Me repetí varias veces: tienes un amigo «influyente», se siente muy raro.
Él fue quien vio mis ganas por escribir, quien recibió en su taller a esta ególatra cuando trataba de comerme al mundo, ha sido testigo de mi «crecimiento» (mucho o poco), llama por teléfono para comentar sobre este espacio, me sirvió la última copa en mi cumpleaños como a eso de las 6:00 de la mañana mientras la incoherencia y la risa nos llegaba a l@s últim@s 10 invitad@s. No sólo maestro sino también compañero en talleres, parrandas, en mesas de lectura y trabajo colectivo. Entonces me da gusto por él que tenga un trabajo tan importante, tan difícil, «con mucha talacha» dirían por ahí. Ahora bien, no por ser amigo va a salvarse. De hecho pienso aprovecharme de su puesto.
Si algo se ha criticado en todas las administraciones ha sido el halago facilón. El reconocimiento obsequiado, sin haber puesto pruebas, sin trabajo de por medio. Sobre todo en el ambiente «cultural» donde la adulación o la desacreditación abundan sin bases. Por eso estaremos al pendiente de su trabajo para reconocer lo bueno, lo malo y lo feo (aunque suene como noticiero de Televisa). De nada me sirve tener tal cercanía con él si no voy a perseguirlo o atosigarlo, sería incoherente de mi parte si de repente no lo cuestionara o aplaudiera según el caso. Por eso digo, oportunidades así no se presentan todos los días.
Marco es un hombre de trabajo duro, viene de los de abajo. Por eso sabe tratar a la gente. Es importantísimo que recuerde eso, que no se deje sobrepasar por un sistema burocrático asfixiante y no pierda la paciencia ni los pies del piso. Es básico que no suba ni siquiera una talla del pantalón porque eso sólo lo dejaría como un funcionario sedentario detrás del escritorio. Es importante también que revise los materiales con los que cuenta para poder dar un mejor uso. Debe ser lo suficientemente refinado para tratar a quien llegue a su oficina, lo suficientemente vulgar para defender su trabajo y eliminar dos o tres pelusas de su saco. Paciencia es la palabra, humildad y carácter.
Por supuesto las peticiones de este lado no varían mucho a las de los compañeros. Talleres, por favor. Talleres que valgan, productivos, donde el moderador no sea un conciliador ni un déspota y si lo es, por lo menos pedimos tenga razones en cuanto a trabajos de calidad. Mayor inclusión para quien busca pertenecer a este ambiente, pero también especialización para quien ha tenido cierta trayectoria. No podemos sostener círculos donde tod@s encontremos vicios. Ya andando encarrerada, hace falta seguimiento hacia el trabajo como en el caso de las salas de lectura y los proyectos de becas que generalmente se otorgan pero al poco tiempo resultan estar abandonad@s, publicaciones detenidas en el proceso editorial o auténtica difusión de la lectura entre la población. Por cierto, no debemos olvidar la difusión. Buena difusión.
Puntos delicados suelen ser los concursos, las becas y premios en general. La creación y apoyo a auténticos eventos literarios donde no sólo brille la autoexaltación, además de originar redes con otros estados para intercambios además de trabajo conjunto. También es momento de dar lugar a proyectos alternativos. Por último, en lugar especial, el reconocimiento de mujeres en un ámbito que se volvió masculino empezando por las oficinas.
Aunque conocemos los obstáculos de la burocracia, confío harás muy bien tu trabajo. Como amiga lo digo. Eso sí: seré inflexible, intransigente, dura, crítica y criticona, ya me conoces. Marco, me darás muchas semanas de Paréntesis a lo largo de este periodo.
**Por cierto, cabe mencionar que en la página de Internet no aparece el nombre de Marco Antonio Regalado dentro del directorio de la secretaría. Señores encargados: ojo con las actualizaciones.
Llevo una semana de ausencia por estos lados y aunque ni siquiera he parado de leer los blogs de cabecera, no he dejado comentarios, paso como fantasma. Y sí me sigo emocionando con cada uno simplemente la mente ahora ha estado desconectada. Por cierto: Rubén se te extraña (a ti y tus azotes) ¿dònde te has metido?Después de la renuncia todo ha ido bien, tranquilo. En realidad, demasiado tranquilo. Mi día laboral termina a la 1 de la tarde y en realidad tengo tooooda la tarde para mi. El problema es que no he logrado organizarme, aún acabo haciendo las cosas tarde y no siento aprovechar mi día. Me la he pasado comiendo y durmiendo. He comenzado, eso sí, a retomar la lectura pero en cuanto llego a la página 20 las letras empiezan a bailar y el sueeeeeño (aaaaaaauuuuuuummmmmm). Srita. Galleta me dice que es normal porque estoy recuperando 3 años de estrés ¿será? Bah! me siento como vieja fodonga... (quien vaya a decir que lo soy, puede omitir sus comentarios...). Algún día develaré las verdaderas razones de la renuncia pero mientras tanto, la sigo asimilando.Todo tranquilo con mis gremlins, esperan sus vacaciones y yo he decidido no moverme porque Marzo siempre me ha hecho daño. Además la agenda ya la tengo llena hasta Abril cuando seguro habremos de saltar de nuevo. Lo admito: planeo, planeo, planeo y sigo sin tomar decisiones...Mientras tanto debo poner freno a estas ansias, he dejado de fumar (no por completo), seguirán cambiando algunas cosas, tengo menos tensión, los chismes dicen que pronto seré tía a lo cual le dedicaré una entrada completita y estoy feliz. Por eso, ni siquiera había escrito. Conforme tenga estabilidad iré regresando poco a poco, por lo menos al posteo semanal. Mientras tanto, dejo el artículo que esta semana le dediqué a ellas debido al día internacional de la mujer:
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el año pasado dediqué el espacio a ellos, quienes de alguna manera han hecho más completo mi género simplemente con su presencia. No cabe duda, el hecho de ser mujer lleva incluido al hombre por default. Este año toca el turno a mis mujeres, a mis ejemplos de vida, mis cómplices. Las he conocido interesantes, de diferentes colores, tamaños y formas. Todas guapas e inteligentes. Cada una divertida, sentimental, de carácter fuerte. Simplemente son las mujeres perfectas. Les admiro y robo una pequeña parte de su visión de vida. No importa si no compartimos el mismo objetivo, el punto es que pertenecen a mis días, a mi forma de ser.Martha es una mujer admirable. Mejor conocida como mamá. Cada día se pone más guapa. Tod@s mis amig@s la quieren y bueno yo, yo la adoro. De ella tengo el carácter, esa sonrisita callada cuando algo no nos interesa. La risa, sí mi risa es herencia materna. No compartimos gustos, ella es la feminidad andando en el vestir y maquillar. Yo odio maquillarme diario y amo mi pelo despeinado. Nuestros silencios nos delatan. La mirada triste de no estar conforme cuando algo ha salido de control. La obsesión porque todo sea perfecto, la torpeza para manejar un celular. Ella me hizo conocer a las otras tres mujeres que más amo en esta vida: mi abuela y mis tías. Con los ojos grandes (como los de Ángeles Mastreta) no sólo por su tamaño sino porque ven más allá del presente. Con ellas comparto no sólo como familia sino como amigas. Comprendieron que un hombre no les va a salvar la vida, ni siquiera a facilitársela. Trabajadoras, de piel fuerte, de ánimo más fuerte todavía.Dory es esa hermana menor que nunca quise tener. La conocí hace más de diez años y desde aquel entonces pensé que tenía la boca muy grande y los ojos profundos. Hasta la fecha no me he equivocado. Ella habla cuando no debe, generalmente es imprudente, siempre ve aquello que existe detrás. Aunque no es bruja, médium o algo por el estilo, acostumbra adivinar el futuro. Su pasatiempo favorito es tener razón. Con ella he aprendido que uno puede tropezarse con la misma piedra y el mundo sigue su curso. De tal manera, uno debe seguir con el mundo. Su humor es más negro que el mío, no tiene miedo a ser sincera, no sabe y no le importa saber aquello que no le interesa. Es metódica, obsesiva, organizada. Siempre pone orden a mis ideas. Tiene los mejores chismes guardados para las tardes de café. Hemos crecido juntas. Soltera y sin compromiso (anda en busca).Mimi Chocolat y Srita. Galleta fueron esas amigas que imaginé tener en la universidad. Ambas tienen el carácter fuerte. Sonrientes, pero cuando ha habido apagones en cierto sector de la ciudad es porque alguna de las dos se ha enojado. Y cuando se enojan lo mejor es esconderse. No queda de otra más que guardar silencio. Amantes de Lenny Kravitz. Mimi es intelectual, desorganizada y fiestera. Lentejuela dorada con enormes plataformas. La Galleta es como una pasta al dente: firme por fuera, suave por dentro. Tiene una capacidad admirable de retención y análisis. Apasionada, es su mejor descripción. Con ellas arreglo el mundo. Reímos, platicamos, confiamos. Las amo y admiro, así sin razones. Porque eso sí, nosotras no tenemos razones. Somos adictas al trabajo. Pertenecen a las tardes de café. Ambas decididas a aventarse al vacío, siempre y cuando estén bien sujetas en el bungee. En definitiva, tontas no son.Ross, con esa presencia tan fuerte, pintora por vocación y de las buenas. Una feminista auténtica que rompió las reglas del hogar, así como Ethel que junto con Monse R. y Laura han sido talentos desperdiciados por la necedad de quien no ve más allá de sus narices, sin embargo no se dan por vencidas. Cristina, guapísima poeta, madre de tres caballeros medievales. Dámaris, por convicción y no por título es la feliz esposa y futura mamá. El reencuentro con las letras de otra Cristina, mejor conocida como la lata a quien admiro por su valentía y decisión. Muchas quedan entre líneas.Ni rivalidad ni envidia caben entre auténticas damas. Aquí va la cosa leal. La fortaleza se obtiene de las decisiones tomadas con todo y sus consecuencias. La amistad, cuando una abraza a la otra y le hace saber que todo va a estar bien o cuando se acompañan a probarse ese nuevo vestido. Ser mujer en definitiva es más divertido de lo aparente.
Rompamos rutinas. Limpiemos los cajones, llevemos a cabo uno de los propósitos de año nuevo. No importa que todavía no bajemos de peso, todavía no aprendamos otro idioma o ni siquiera mis amigas se hayan vuelto decentes. Me pongo muy adhoc con este sitio y digamos que realizo un paréntesis en mis rutinas justo para generar un cambio. Y no es que planee ponerme muy romántica o muy política, pero no considero estar tan desesperada para hacer de mi vida una serie de hechos monótonos: levantarse, ir a clase, desayunar, ir a cabina, salir, frustrarme porque una vez más el día se ha ido y no he hecho nada relevante. Ver a las mismas personas, recorrer el mismo camino, hacer lo mismo vez tras vez.
Por eso me voy de uno de los trabajos aparentemente más divertidos que un@ pueda tener. Porque si bien es cierto que la radio es magia, cuando el mago sabe algunos de los trucos más importantes, se aburre. Y es momento de aprender nuevos hechizos. Me voy con la expectativa, con el nudo en la panza generado por la novedad, por saber qué hay detrás de la puerta cerrada. E incluso por esa inercia mía de romper la cotidianidad. Capricho o valentía, las opiniones se dividen. Lo cierto es que desde hoy dejo de ser “Erika la de la radio” (¡Se siente bien!).
Y al parecer no soy la única rompiendo hábitos. Con eso de la ley antitabaco, de ahora en adelante la mayoría de la población adulta tendrá que comprar chicles de nicotina (porque sí, somos mayoría). O tal vez comenzará a aumentar la cantidad de cajetillas ingeridas. Supongamos: caso de un-a fumador-a promedio (decente) llamad@ Cristian, fumaba unos 5 cigarros al día, dos de ellos mientras se tomaba una bebida en el café más cercano (sin espacios abiertos) charlando con su mejor amig@, con el ansia o el gusto por lo prohibido, seguro al poder prender el primer cigarro ya no serán 5 sino 10. Supongamos que van a una de esas cadenas grandes donde el café es más bien rosa. No habría problema, tienen cierto acceso a espacios abiertos. Ahora bien ¿Qué pasará con los cafés, restaurantes, las cantinas antiguas que generalmente están ubicadas en el centro de la ciudad entre cuatro paredes de cantera? Sí, en esas donde nos escondemos algun@s cuando no queremos ver las mismas caras sonrientes. Donde no se saben nuestro nombre y donde podemos ser perfectamente ignorad@s. A esas van l@s aunténtic@s fumador@s, no gente como yo que pretendemos fumar sino mayores de 40 años con el vicio bien arraigado. Asisten a tomarse su café, leer el periódico y fumar. Porque en su casa l@s hij@s l@s regañan. ¿A dónde correr entonces?
Se acabaron l@s fumador@s sociales. L@s que iban fuera de casa a fumar tranquilamente mientras la charla o la música fuera amena. Y ni qué decir de los compañeros bohemios cuya nube de tabaco los acompañaba a donde quiera. Ahora resulta que se pretende terminar con el vicio, pero, cosa rara, no se arranca desde raíz. No termina la venta de tabaco, eso sería una locura. ¿Cómo cerrar una producción tan grande? ¿Cómo quitarles su fábrica a esas <> personas? Mal@s fumador@s mal@s. Ahora nadie dice nada, aún no ha entrado en vigor. Pero cuando llegue el momento de descubrir los trucos de magia, habrán de buscarse otros hechizos. Sólo por esta inercia de romper con la cotinianidad…
El domingo fui a la fiesta infantil más divertida en mi vida. Sí, cuando era pequeña no me divertí tanto, cierto es que hubo varias pero en realidad siempre he sido muy miedosa, odio los juegos donde las vísceras se vean involucradas, si acaso a lo más que he llegado fue a la Medusa en Six Flags y eso porque nunca vi cómo funcionaba. De darme cuenta, jamás lo hubiera hecho (por cierto que Dory quiere que vayamos y nos subamos a todos los juegos, yo paso).En fin, llegamos a las once las dos muy nenas con carita maquillada y toda la cosa. El salón se llama mundo Kalahari muy estilo jungla con sus resbaladillas, columpios, albercas de pelotas, cancha de fut bol rápido, pared para escalar, tirolesa y un King Kong sobre el tobogán digno para película de Tarzán en la selva o algo así. "Wey en mis tiempos no había nada así" Lo más parecido era el tobogán gigante cuya principal atracción era precisamente eso (por cierto, horrible porque siendo de metal puro, al medio dia aquella cosa estaba que ardía)Desayunamos unos ricos tacos de birria, charla sobremesa (sin fumarnos el cigarrito correspondiente porque era fiesta infantil) y enseguida a la tirolesa. De verdad, no sé como tanto chavito se aventaba más de una vez. Como nos vieron cara de niñotas, los encargados nos dejaron justo en medio de la cuerda para columpiarnos con singular alegría. Ahí flotábamos de lado a lado cual piñatas (tratando de no sacar el consomé). Cuando por fin nos soltaron acabamos tan mareadas que no quisimos volver a intentarlo. Pero eso si, a saltar en la cama elástica donde me reí hasta llorar. Hace mucho no lo hacía, la condición física no es la misma. Luego a la pared, la piñata, el pastel, la gelatina con rompope y para finalizar:"Ándale wey, vamos" "Nooooo yo paso a mi no me gusta eso" "Ándale Torreblanca, ¿A poco me vas a dejar sola?" "Ay pero me voy a matar" "No te pasa nada, vamos a aventarnos las dos juntas" Grave error. A Dory acabaron empujándola, ella me jaló y ahí voy tratando de detenerme con las manos. Caí de cabeza en la alberca de pelotas.Terminé con el rimel corrido, la ropa enpolvada y la cara roja como si tuviera 15 años menos. No tuve aguinaldo pero pude robarme 10 Brinquitos, 8 Bocadines y 1 Mazapán. Ya lo decidí: si no convenzo a Dory, que cumple años en abril, definitivamente mis dulces 26 los quiero en un lugar así.
Ya estamos en la cuenta regresiva: The Doors en concierto, el berrinche y eclipse de luna para terminar bien. Los días han sido agotadores, 7 horas en la cabina y 3 horas con mis gremlims alumos. Mmm prácticamente no he tenido vida... Y sí... lo extrañaré....
Los días comienzan a ser más templados, incluso calurosos...
Definitivamente esta primavera será intensa
“¿Maestra no está casada?” Y a preguntas necias, oídos sordos. “De verdad maestra, ¿No se piensa casar? ¿Cuántos años tiene? ¿Pero ya tiene novio verdad? “ No creo, no te importa, si. “¡Ay qué bueno, maestra, porque ya a su edad…” ¿A mi edad? ¡Si no soy ni 10 años mayor que tu y además tengo una cara de niña que ya la quisieras muchacha insolente! Pronto se que la pregunta irá repitiéndose, no solo con mis alumnos, sino también entre la gente de mi generación. La pregunta incómoda que abunda cuando no hay mejores cosas por decir: ¿Ya te casaste?
La diferencia eterna entre señora y señorita “mejor seño, pa’ no entrar en detalles”. Háblame de tú que lo mismo puedes faltarme al respeto si me hablas de usted. No es necesario que me pregunten si tengo novio, esposo, amigo o amante porque bien puedo tenerlos a todos (y hasta en diferentes cantidades). O ninguno: por comodidad, porque falta tiempo o simplemente porque no se me da la gana. No pasa nada si no quiero salir, no es necesario pintar corazones y tampoco me urge una dosis de pasión. “Seguro se va a amargar con el tiempo” no lo creo. Puedo amargarme con amor o sin él y eso, también es decisión propia.
Somos seres sociales, no podemos vivir solos e incluso, por instinto, nos reproducimos. Lo complejo se mete en cuanto a relaciones de pareja. Todo comienza con las citas. “¿Quién paga?” La pregunta me la hizo una amiga hace algunas semanas “No se, bueno depende, ¿Quién invita?” “¿Es decir que si yo LO invito al cine, yo tengo que pagarle su entrada?” Ahí empezamos.
La cuestión es que en algún momento fuimos aprendiendo reglas en la familia, en la escuela, con los amigos. Pero la mayoría de las veces esas reglas suelen ser contradictorias. Tal vez, una mujer aprenda a obedecer a su marido porque es la única manera de tenerlo a su lado o haya otras a las cuales les guste ser dominantes antes que dominadas. Mientras un hombre es enseñado a no ser cortés porque es símbolo de debilidad o sentimentalismo, existen mujeres que se derriten cuando él llega con un detalle. La forma de concebir el amor complica más la situación.
No podemos dejar atrás las fórmulas vendidas de “una buena pareja” sobre todo en los adolescentes, donde las chicas hacen como si mandaran (por aquello del mal entendido woman power) los chicos como si obedecieran (por aquello del mal entendido complejo de hijo desobediente) y todo el mundo opina sobre ell@s: l@s profesor@s, de su sexualidad; los padres, de si son muy jóvenes para el noviazgo; l@s amigos son los peores, porque esos opinan aunque nadie les pregunte o acaban por destruir una relación de dos.
Lo cierto es que el ambiente es determinante para crearse fantasías, la mayoría de las veces origen de frustraciones y malos entendidos. Por ejemplo aquello de “amar y querer no es igual” “hay un solo amor en la vida” “moriría por ti” “tu y yo somos uno mismo”. La vida no es como las novelas, el cine o las teleseries. No es requisito indispensable casarse para ser feliz. Tampoco es necesario sufrir eternamente por amor. Mucho menos gana el bien o el mal dentro de la historia. En la universidad cursé una materia llamada sexualidad y pareja, donde no sólo se hablaban de métodos anticonceptivos y prevención de ets, sino que nos enseñaron a comunicarnos con el otro, a amarnos en solitario, ser más abiertos y receptivos. ¿Por qué esa información no nos llega antes? Nos ahorraríamos muchos problemas.
Así fue: después de dos años años 7 meses y días en famosísima empresa radiodifusora "lider nacional en radio" a partir del próximo 29 de febrero soy completamente libre!!Es algo que llevo planeando durante meses, lo pensé varias veces, llego a la conclusión que aquí ya no hay más para mi y sí, puedo dejar hablar a mis ganas cuando afirmo: la cabina me ha quedado chica. No porque yo sea la locutora esperada por todo México, ni siquiera por Morelia pero no pretendo pasar el resto de mi vida dejando crecer mis caderas en esta silla giratoria. Tampoco falta pasión, al contrario, me molesta de sobremanera la "nueva forma de hacer radio" donde poco importa el radioescucha y mucho las ventas. Simplemente es una pelea constante con mis ideas. Me he prometido crecer, entrar a una nueva vida. Me gusta el medio, por lo tanto tampoco pretendo alejarme del todo, pero por lo pronto, a descansar.El cuerpo y la mente lo piden, no es fácil estar todo el tiempo al 5, 4, 3, 2, 1 aunque la adrenalina siga siendo motor. Tampoco es lindo enfermarse 5 ó 6 veces al año, ni soy tolerante a la frustración, sobre todo en un ambiente que se supone debe ser amado. Uno no debería volverse gris, por lo tanto me voy con cada uno de mis colores.¿Qué sigue para mi? Todo. Planeo seguir dando clases, me encantan l@s muchach@s de preparatoria con sus ganas de comerse al mundo. Voy a dejarme contagiar por su entusiasmo y voy a fingir ser la mala de la historia mientras los asusto con las calificaciones (jajajajaja siempre lo disfruto). Voy a leer muuuuucho, retomar el ritmo con la creación, hacer ejercicio, pasar más tiempo con la gente que amo, viajar (en cada oportunidad) pero sobre todo, generar las condiciones para mi nuevo estilo de vida, porque es necesario.Supongo que ahora tendré más tiempo para pasar en la grieta.... mmm voy a darle una limpiadita, uno nunca sabe cuándo pueden llegar visitas. Por cierto, ESTOY FELIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIZ